
Tu mayor activo está bajo tus pies.
Regeneración agrícola que se puede medir.
Décadas de intensificación, insumos sintéticos y episodios climáticos extremos han acelerado la pérdida de materia orgánica y la compactación en los leñosos mediterráneos. Depender de parches químicos encarece la producción campaña tras campaña y frena lo que la tierra podría dar por sí sola.
Para devolverle fertilidad no hacen falta fórmulas nuevas. Hace falta saber con precisión qué ocurre bajo la superficie, aplicar prácticas regenerativas conocidas, y poder demostrar el resultado.
Pistacho, almendro, olivo y viña de Castilla-La Mancha.
Seguimiento del carbono orgánico y de los indicadores biológicos cruzando observación satelital, meteorología oficial y analítica de laboratorio acreditado. Cada muestra viaja con su cadena de custodia completa desde la parcela.
Enmiendas orgánicas y cubiertas vegetales adaptadas a leñosos, en lugar de fertilizante sintético. Más capacidad de retención de agua, y nutrientes que la parcela ya tiene pero no puede aprovechar.
Balance hídrico ajustado a la capacidad real de cada parcela y a la fase del cultivo, con curvas de consumo propias de cada especie. En secano, la misma lógica sirve para anticipar el estrés en vez de para regar.
Cumplimiento del reglamento europeo de protección de datos, con la información sobre quién trata qué y para qué disponible desde el primer momento. Puedes llevarte lo que has introducido cuando quieras.
La procedencia de cada analítica queda registrada de forma que una certificadora o una administración pueda comprobarla por su cuenta, sin tener que fiarse de nuestra palabra.
Trabajamos con agricultores reales en Castilla-La Mancha, sin datos inventados: lo que todavía no se ha medido aparece como no medido. Si quieres ver cómo se sostiene cada número por dentro, está explicado entero.
Cómo lo demostramos